El refrán que todos usamos en España y nadie sabe que procede de una estatua del centro de Madrid
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En España tenemos un refrán para casi cualquier situación, pero pocas expresiones resultan tan castizas y contundentes como tener más cojones que el caballo de Espartero.
Todos sabemos que se utiliza para referirnos a alguien especialmente valiente, atrevido o con una temeridad fuera de control.
Sin embargo, lo que muchos no saben es que su origen no está directamente vinculado con el general Espartero y su caballo, sino con una famosa estatua ecuestre, que los representa en el centro de Madrid.
El refrán del caballo de Espartero que no se entiende sin Madrid
La famosa expresión hace referencia a la escultura ecuestre de Baldomero Espartero, inaugurada en 1886, que se alza majestuosa en la esquina de la calle Alcalá con O’Donnell.
El general Espartero fue una figura militar clave en la España del siglo XIX, sobe todo por su papel en las guerras carlistas y por ser una figura central en la política de la época.
¿Pero por qué los testículos de su caballo se acabaron convirtiendo en el refrán más famoso de España?
El caballo que se convirtió en una leyenda urbana madrileña
La estatua de Espartero en Madrid no es la única dedicada a este personaje: también existen otras similares en ciudades como Logroño.
Sin embargo, es la escultura madrileña la que se ha llevado toda la fama por su particular detalle. El caballo, de porte firme y gallardo, se alza con una pose heroica.
Pese a ello, eso no es lo que llama la atención a quienes la observan. El factor que deja con los ojos abiertos a los viandantes está un poco más abajo.
La desproporción entre la estatua del caballo y sus partes nobles fue generando desde la aparición de la escultura decenas de anécdotas, chistes y, por supuesto, la expresión que ha trascendido generaciones.
Desde entonces tener más cojones que el caballo de Espartero es una frase que se ha transmitido de generación en generación, aunque muchos han ido olvidando su origen.
De hecho, es tan famosa que nos hemos habituado a escucharla en boca de políticos, humoristas y medios de comunicación. Ahora, ya sabes que es uno de esos refranes que vienen de Madrid.
Otros refranes con origen madrileño
En España utilizamos un gran número de expresiones, cuyo origen está en Madrid, pero muchas veces no somos conscientes de ello.
Por ejemplo, la expresión de noche todos los gatos son pardos se utiliza habitualmente para indicar que, en la oscuridad o en determinadas circunstancias (sobre todo nocturnas), las diferencias entre personas o situaciones se diluyen.
Es decir, en ausencia de luz o de claridad, todo parece igual… Ya sea una propuesta, una persona o un local. Pero detrás de esta frase hay una referencia muy concreta a la noche madrileña de antaño.
En tiempos en los que el alumbrado público era escaso o inexistente, moverse por las calles de Madrid de noche era adentrarse en un laberinto de sombras.
Hay que tener en cuenta que las farolas eran un lujo limitado a algunas zonas del centro, y en los barrios populares la oscuridad era la norma.
En ese contexto, distinguir a alguien era prácticamente imposible. Todo el mundo parecía igual, y de ahí surgió el dicho: entre tanta penumbra, todos los gatos parecían pardos.